Semana feliz
10 Jul 2017

COMIENZA LA SEMANA DE FORMA POSITIVA

A la mayoría de las personas no les gustan los lunes. ¿La razón? No es otra que el cambio de rutina que realizamos durante el fin de semana. Quién más, quién menos tiene uno o dos días libres y los aprovecha para relajarse, ver a los amigos, ir a la playa en los meses de verano, dormir… Actividades lúdicas que nos gustan y que pasan demasiado rápido.

El lunes significa vuelta a la rutina, al trabajo y a las responsabilidades. Pero comenzar la semana de forma positiva y con energía es posible con los siguientes consejos:

1. Duerme bien

Es fundamental un buen descanso para comenzar la semana con buen pie. Así que el domingo acuéstate a una hora temprana para recuperar las horas de descanso que has sacrificado durante el fin de semana. Levantarte descansado el lunes por la mañana puede marcar la diferencia a la hora de afrontar la semana.

2. Música para desperezarse

¿Cómo suena tu despertador? ¿Es un pitido chirriante que te sobresalta? ¿Por qué no pruebas con alguna canción que te guste y te transmite energía? Si tu alarma es una canción motivante para ti seguro que te levantas de mejor manera, al menos con una sonrisa.

3. Un buen desayuno

Una de las claves para comenzar el día con energía es realizar un desayuno completo, que incluya lácteos, cereales y fruta. Siéntate y dedícale tiempo, mínimo 20 minutos para relajarte y saborear el día.

4. Llega con tiempo al trabajo

No hay nada más estresante que llegar corriendo al trabajo después de sufrir un atasco y  no encontrar sitio para aparcar. Por eso te recomendamos que salgas con tiempo de casa. De esta manera llegarás antes al trabajo y podrás saludar y relacionarte con tus compañeros, y aprovechar para ponerte al día con las tareas pendientes.

5. Marca unas pautas de trabajo

Para que el desorden y el estrés no domine tu vida es importante planificarse. Resulta muy útil realizar listas de tareas por días de la semana o en función de la urgencia por la fecha de entrega. Sé realista y calcula bien el tiempo necesario para llevarlas a cabo.